Compra de un vehículo usado: qué revisar en documentación, estado y garantías
La protección al comprar un vehículo usado cambia según quién vende y en qué condición.

La protección al comprar un vehículo usado cambia según quién vende y en qué condición. Antes de valorar garantías, identifica si compras como consumidor a un profesional o si se trata de una operación entre particulares. Un anuncio en una plataforma no resuelve esa cuestión.
Revisa vehículo y vendedor
Guarda anuncio, contrato, precio, kilometraje declarado, fecha de entrega y documentación del vehículo. Comprueba titularidad, cargas e incidencias mediante los medios oficiales que correspondan y revisa historial de mantenimiento disponible. Una inspección técnica vigente no sustituye una revisión mecánica del estado ni acredita la ausencia de cualquier defecto.
Documenta daños o características expresamente informados antes de comprar. Si el vendedor promete una reparación o un equipamiento concreto, pide que quede recogido. Evita firmar declaraciones de revisión o conformidad que no describan lo que realmente pudiste comprobar.
Distingue los regímenes de garantía
En ventas de un empresario a un consumidor, los artículos 117 a 120 de la Ley de consumidores regulan falta de conformidad y medidas correctoras. Para bienes de segunda mano permiten pactar un periodo de responsabilidad menor al general, pero no inferior a un año desde la entrega, dentro del régimen temporal aplicable.
Entre particulares deben examinarse otras reglas, como los artículos 1484 y siguientes del Código Civil sobre defectos ocultos, con requisitos y plazos propios. No traslades automáticamente la garantía legal de consumo a esa operación ni confundas desgaste conocido con un defecto oculto jurídicamente relevante.
Si aparece una avería, conserva su causa
Anota cuándo se manifestó, uso desde la compra y diagnóstico. Comunica al vendedor el problema y guarda su respuesta. Antes de sustituir piezas, documenta el estado y solicita un informe cuando sea necesario para establecer origen y antigüedad del defecto.
Por ejemplo, una reparación costosa pocos días después de comprar requiere estudiar si la causa existía al entregar el vehículo; el importe por sí solo no lo demuestra. La consulta debe combinar contrato, condición del vendedor y prueba técnica, evitando promesas de devolución basadas únicamente en que el coche era usado y se averió pronto.
Fuentes oficiales
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