Autónomos que trabajan desde casa: cómo revisar los gastos de suministros
El 30 % no se aplica sin más a toda tu factura. Revisa superficie afecta, justificantes y cálculo de suministros en el IRPF del autónomo.

Si utilizas parte de tu vivienda para trabajar por cuenta propia, una factura doméstica no se convierte automáticamente en gasto íntegro de la actividad. Primero debes distinguir el gasto, el impuesto y la parte de vivienda que está realmente destinada al trabajo.
La regla de suministros en el IRPF
En estimación directa, cuando la vivienda habitual está parcialmente afecta a la actividad, la Ley del IRPF contempla para sus suministros el porcentaje resultante de aplicar el 30 % a la proporción de metros cuadrados destinados a la actividad respecto a la superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior. Artículo 30.2.5.b de la Ley del IRPF.
La regla citada se refiere a suministros como agua, gas, electricidad, telefonía e internet. No permite aplicar el mismo porcentaje a cualquier compra ni sirve como conclusión automática sobre el IVA.
Este cálculo se refiere al IRPF de territorio común. Si tributas conforme a normativa foral, hay que revisar sus reglas específicas. Artículo 4 de la Ley del IRPF.
Un ejemplo con números sencillos
Ejemplo ilustrativo: vivienda de 100 m², de los que 20 m² están correctamente afectos a la actividad, y 1.000 € de suministros computables en el periodo. La proporción de superficie es 20/100 = 20 %. Aplicar el 30 % sobre esa proporción da un 6 %. El importe que resulta de esa regla sería 1.000 × 6 % = 60 €.
El ejemplo presupone que se cumplen los requisitos y que no se acredita otro porcentaje. Los 60 € son un gasto considerado en el cálculo del rendimiento, no una devolución de 60 € ni una estimación del ahorro final de impuestos.
Qué revisar antes de utilizar el cálculo
- Superficie total de la vivienda y superficie destinada a la actividad.
- Uso real del espacio y consistencia de la información censal.
- Titularidad y contenido de las facturas.
- Periodo al que corresponden los importes.
- Registro de gastos y documentación que los respalda.
Si compartes vivienda, cambias de despacho o comienzas la actividad a mitad de año, explícalo al revisar los gastos. No conviene aplicar una misma cifra durante todo el ejercicio si los hechos han cambiado.
Separa cada familia de gastos
Crea carpetas diferentes para suministros, equipo, servicios profesionales y otros conceptos. Que todos se paguen desde la misma cuenta no implica que tengan idéntico tratamiento. Conserva la factura completa y añade una nota breve sobre su relación con la actividad cuando no resulte evidente.
También debes separar el criterio del IRPF de la revisión del IVA soportado. Este artículo explica una regla concreta de suministros en el IRPF; para decidir sobre el IVA o sobre otros gastos hace falta analizar sus requisitos específicos.
Un hábito que facilita el cierre
Revisa los justificantes cada mes y registra qué documento falta. Es más sencillo aclarar una factura reciente con su proveedor que reconstruir todo el año antes de presentar una declaración. Si utilizas una estimación, deja anotado qué dato deberá sustituirla.
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